
¿Ya has caído rendido al “El Juego del Calamar”? La última apuesta de Netflix se ha colocado entre los contenidos más vistos de la plataforma a nivel mundial. La serie se basa en los juegos tradicionales aunque en un contexto mucho más agresivo. El juego comienza con la selección de personas con dificultades económicas para competir en una serie de juegos y conseguir un gran premio en metálico. Las teorías sobre el trasfondo de la serie son numerosas y algunas incluso lo comparan con el funcionamiento de la democracia.
Al margen de las teorías y la polémica por la violencia utilizada, la serie utiliza la base de los juegos tradicionales. A pesar de estar grabada en Corea, guarda similitudes con juegos tradicionales en España a los que todos hemos jugado en el patio del colegio. Y en estos juegos, ¿prima el juego en grupo o el juego individual? Vamos a hacer un repaso por ellos.
El escondite inglés
El impacto de la serie comienza con el primer juego. Todos los concursantes se enfrentan en un juego similar al tradicional “Escondite inglés”. Los jugadores deben colocarse en línea y avanzar, en el momento que la famosa muñeca se da la vuelta todos los jugadores deben permanecer inmóviles. Si algún jugador se mueve… ya sabéis cuál es su final para aquellos que la habéis visto. En el juego tradicional, el fin es llegar hasta la pared de la persona que la liga en el juego y el que se mueva debe comenzar de nuevo.
El juego de la soga
En los juegos tradicionales se conjuga el individualismo, como en el caso anterior, con el trabajo en grupo. Ese es el ejemplo de otro de los juegos que aparece en “El juego del calamar”: la soga. El juego consiste en hacer dos grupos que se ubicarán a cada extremo de la cuerda. El equipo que consiga arrastrar al contrario y sobrepasar la mitad marcada en el suelo se declara ganador. En este juego prima el esfuerzo en equipo, pero como se divisa en la serie no todo es fuerza, la estrategia marca la diferencia.
Las canicas
Las protagonistas de un juego decisivo en la serie son las canicas. Hay numerosos juegos, pero el mas común consiste en golpear las canicas, acercarlas a un objetivo y así conseguir las canicas del contrincante. Aunque no se conoce el origen exacto, las canicas se remontan hasta el antiguo Egipto, ya que se han encontrado en tumbas junto a los niños. Es un juego universal que se ha desarrollado en todo el mundo aunque pueden variar en tamaño y material. En este juego, como se demuestra en la serie, la estrategia individual es decisiva para conseguir el objetivo final: quedarse con las canicas del contrario.
Juegos tradicionales japoneses
Además de los juegos vistos hasta ahora, el juego que determina el comienzo y final de la serie se basa en un juego coreano “El Juego de calamar”. Unas figuras de un círculo, triángulo y cuadrado dan forma al calamar en el suelo. Los jugadores se dividen en dos grupos: atacantes y defensores. Los defensores pueden moverse con los pies dentro del calamar, y los atacantes a la pata coja por fuera del calamar. Si un atacante supera al defensor, tiene la libertad de moverse con los dos pies. En ese momento, los atacantes deben tocar el pequeño espacio cerrado de la cabeza del calamar con los pies. Si los defensores consiguen empujarlo fuera de la línea del calamar, los atacantes son eliminados.
La polémica del juego del calamar
Ante la dureza de la serie, El Juego del calamar tiene sus seguidores y sus detractores. Nosotros nos declaramos fan por la base en sus juegos tradicionales y la visión de trabajo en equipo en algunos de ellos, además de la estrategia.
Aún no se ha desarrollado ningún juego de escape basado en la serie, aunque sí finalmente se hace esperamos que el final para los jugadores sea más feliz. Si tu eres un apasionado de los juegos y aún no has visitado nuestra sala “El Cónsul”, te animamos a hacerla si no superas alguna prueba no nos cargamos a nadie
